martes, 23 de junio de 2009

La luz está en tí.


Es tan grande lo que se te ofrece continuamente y tan facil de conseguir, que no puedes creerlo.

Te pierdes en preguntas y dudas, luego vienen los miedos y los juicios, para más tarde olvidarlo y seguir encerrado en tu mundo.

Se está volviendo tán evidente, que hasta eso se te está cayendo.

Resistirse es ser adicto al sufrimiento, es tener miedo al misterio, es no confiar que es Dios mismo quien te cuida.

No puedes ver dos mundos, si te apegas a uno, niegas el otro, si no entregas todos tus pensamientos, entonces no dejas espacio para que sea El, quien cree por tí.

Por una parte te rindes y por la otra no paras de crear tiempo, proyectar un futuro o vivir del miedo del pasado.

La rendición completa es dejar totalmente a El, que se encargue de todo, entregarle continuamente todos los pensamientos. Confiar que ya está todo hecho. Todo es perfecto ya, en este mismo instante.

Sea lo que sea que me moleste, no es real, solo he de reconocer que estoy equivocado, que hay un milagro en todo eso, que tengo toda la ayuda que necesito en ese mismo momento. Pido esa ayuda y me abro a otra manera de ver.

Padre, te entrego el tiempo y la distancia, te entrego todos mis pensamientos, soy feliz de que seas tú quien guie mis pasos, quien hable a traves de mí, quien vea a traves de mis ojos, quien escuche a traves de mis oidos, quien toque a traves de mis manos.

Gracias Padre porque me contestaste antes de que te llamara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si tienes algo interesante que decir, sobre este tema, animate, deja un comentario.