domingo, 16 de marzo de 2014

La libertad

Nacimos libres, inocentes, plenos, siendo reyes, pero el mundo nos enseño la lección imposible, nos lo repitió una y otra vez hasta que al igual que el elefante que desde pequeñito lo tuvieron atado a una cuerda, dejó de intentar soltarse y ya adulto ni se le ocurre pensar que puede romper la cuerda y ser libre.

Ya sin pedirnos permiso, apenas haber llegado nos inyectaron el miedo, nos hicieron sentir dolor, nos dijeron en un lenguaje incomprensible, que nos tenemos que proteger de un entorno peligroso. nos obligaron a comer lo que no queríamos, fuimos incomprendidos y para soportar tanto dolor, tuvimos que olvidar quienes somos, tuvimos que adaptarnos a un mundo hostil que continuamente creaba leyes opuestas a nuestra realidad, leyes que adoptamos y que crearon los barrotes de nuestra prisión.

Nos llenaron la mente de mentiras, de peligros, de miedos. ¿Como es posible aprender una lección imposible, como es posible olvidar quienes somos, como siendo seres llenos de Amor, podemos haber creado un mundo lleno de dolor, mentiras, frustración, enfermedad y muerte?

Nada externo puede afectarnos si no le damos permiso, si no creemos en ello, si no olvidamos quienes somos. Si sabemos mirar, veremos grandes ejemplos en la historia, que a través de las más grandes adversidades, han seguido dando Amor y enseñando Paz.

Hemos puesto a todos esos que nos han dado ejemplo, demasiado alto, tanto, que no podemos alcanzarlos y de esa manera nosotros mismos nos impedimos llegar a ese lugar, dejamos ese trabajo para los superhombres, los semidioses o los afortunados y nosotros ya somos eso, solo que lo hemos olvidado, hemos reprimido tanto lo que somos, que ahora le tenemos miedo y vivimos frustrados o bien proyectando siempre un futuro o recordando un pasado, pero rara, muy rara vez disfrutando el instante presente.

Tenemos tanto miedo, nos hundimos por cosas tan banales, somos tan mentirosos que nos engañamos a nosotros mismos y nos creemos nuestras mentiras.

Somos hipócritas, tenemos una filosofía de la vida y luego practicamos la contraria y si alguien nos muestra nuestra hipocresía, en vez de agradecérselo y aprovechar la oportunidad de reconocernos, reaccionamos y nos enfrentamos, creando separación.

El mundo es maravilloso, en él se encuentran los dos polos el cielo y el infierno, es elección personal el vivir el uno ú el otro, tener una vida de lucha continua queriendo cambiar todo tu entorno o vivir en paz con todo tal y como es, reconociendo la irrealidad de las cosas, sin permitir que te afecten y aprendiendo a ver a través de ellas.

Es mucho más fácil Amar incondicionalmente que odiar, es mucho más fácil la Paz, que la guerra, sin embargo nos parece algo imposible. ¿Que es lo que nos impide ver las realidad?

Sin duda, la inconsciencia, si fuésemos conscientes del dolor que generamos a los demás, si viviésemos ese dolor, dejaríamos de hacerlo. De hecho, lo vivimos, pero no lo relacionamos con nuestros actos, tiramos balones fuera y les echamos la culpa a los demás, o a los virus, o a la polución, que más da, a cualquier cosa que no seamos nosotros mismos.

Si fuésemos conscientes de que cada vez que no amamos, sufrimos, que cada vez que queremos poseer algo, le estamos poniendo cadenas, que cada vez que juzgamos nos estamos tirando piedras, que cada vez que sufrimos nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, ¿Como íbamos a repetir de nuevo?.

Hay quien espera a que después de la muerte alcance el paraíso, también hay quien espera que aparezca un Salvador que salve a la humanidad. ¿No es esta una manera de rehuir de nuestro propio poder, no es esto acaso no vivir el momento presente, no es esto acaso rehusar a que en nosotros está la solución?. ¿No hay casos en el mundo suficientes para tomar como ejemplo y vivir una vida plena independientemente de las circunstancias externas?.

Tenemos que demostrar quienes somos, no sirve pronunciarlo, enseñarlo, escribirlo, hasta que no se vive la experiencia no nos hemos graduado.

El miedo es solo uno, aunque se manifieste de muchas maneras y al miedo se le puede decir: “gracias, he tenido suficiente, no voy a volver a temer NUNCA MAS”, voy a confiar por encima de todo, voy a disfrutar del inmenso regalo de la vida, voy a estar atento a la vida a ver por donde me quiere llevar, voy a disfrutar la diferencia, la multiplicidad, la unidad, voy a estar abierto a aprender, voy a disfrutar del silencio, de la paz, voy a sentirme agradecido, voy a dar lo mejor de mí, voy a maravillarme continuamente, voy a dejar de luchar, a cambiar mis armas de guerra por flores, por regalos.

El mundo será lo que tenga que ser, mi colaboración con él, es dar lo mejor de mí, descubrirme totalmente, desnudarme, reconocerme, pues solo así podré serle útil, solo así podré tocar cada corazón que aparezca en mi consciencia, pues habré descubierto el mío propio, solo así podré experimentar que realmente somos UNO, que nos complementamos, que esto es una inmensa obra de teatro y que mi función es tratar de ser impecable.

Soy Libre, no porque yo lo decida, si no porque esa es mi realidad, nací en libertad y nací del Amor, por lo tanto eso es lo que soy.

Camino por un mundo inexplorado, a veces tropiezo y me caigo, estoy aprendiendo a andar y ya quiero empezar a correr, aprender a volar y conocer todas las maravillas que se que existen y que ahora ni siquiera puedo imaginar.

Este momento, este instante ya lo tiene todo, si ahora mismo dejo este mundo me sentiré en paz y si siguen pasando los años y todos los que he conocido han partido ya y yo sigo aquí caminando por 1000 años, seguiré con la intención de experimentar cada instante, de ser consciente, de seguir abierto como un niño al nacer.

Puedo descartar de mi mente toda creencia que me limite, que me haga dependiente, que esté basada en el miedo, que no esté verificada por mi propia experiencia. Puedo aprovechar este gran laboratorio, para experimentar, para ser cada vez más consciente, más responsable.

Puedo observar los pensamientos, dejarlos pasar, no atarme a ellos y perderme por el camino.

Puedo observar las emociones, los deseos, los miedos, ver donde me quieren llevar y tomar la decisión desde la conciencia de ir donde quiero ir, no ser más un muñeco a merced de la locura, de la inconsciencia, de la ignorancia, del miedo.

Soy libre para equivocarme, libre para aceptar el gran reto de ser una luz en la oscuridad, soy libre de zambullirme en las aguas heladas de la vida y de disfrutar el baño.

He decidido escuchar al mundo y liberarle de la carga que le había impuesto y me siento inmensamente agradecido y eso es lo que ahora le devuelvo.
Besos y abrazos sin tiempo.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Las Señales del camino.

Pensaba en un extracto de un libro, como a una persona le decía una cosa y a otra todo lo contrario.

Me vino la idea de que cualquier mensaje era como una señal de tráfico y que cada cual veía según las gafas que llevara. En este caso uno veía un STOP y otro la entrada a una autopista.

Lo hemos oído muchas veces, la vida es dependiendo de color del cristal con que lo mires.

Desde donde damos esa respuesta, indica el lugar donde nos encontramos, no permanentemente, pues la vida es continuo movimiento, pero sí en ese instante, aunque muchos deciden prolongarlo e ir en contra de la corriente de la vida.

Para mí, es fácil ver los juicios, los miedos, los apegos, las creencias, las ilusiones. Que fácil es que cualquiera de ellas se interpongan en nuestra visión y nos impidan ver la señal tal cual es.

Caminamos por el mundo ciegos y sordos, siguiendo señales equivocadas, dando grandes rodeos, sufriendo y haciendo sufrir y damos por hecho que en eso consiste la vida, aprender a base de golpes, de sufrimiento, de esfuerzo y eso es lo que enseñamos y morimos inconscientes, pues  las decisiones que tomamos, realmente no las tomamos nosotros, són nuestros miedos, apegos, creencias erróneas, ilusiones sin sentido que nunca nos cuestionamos.

La humanidad sigue pidiendo un cambio, pero el cambio que pide es solo un parche, no está pidiendo nada real. Pedir que cambie el mundo es estar dormido, el mundo es un efecto, no es el mundo el que tiene que cambiar.

Mientras no seamos libres seguiremos sufriendo, no seremos capitanes de nuestro barco y navegará a la deriva. Y no somos libres cuando estamos llenos de miedos, de odios, de rencores, de juicios, de apegos, de ilusiones. Con todo ese bagaje es imposible ver con claridad las señales que la vida nos pone delante.

¿Porqué la humanidad sigue teniendo miedo a la muerte, si la muerte no existe, si hasta la ciencia dice que la energía no se destruye si no que se transforma?

¿Porqué tantos apegos, tanto sufrimiento si nos deja la pareja, si perdemos el trabajo, si fallece alguien cercano, etc…?

¿Porqué tanto miedo al futuro, tantas enfermedades, tantas adicciones, tanto huir del presente?

La vida es muy sencilla cuando te despojas de todas las cargas que llevas, cuando te desapegas, cuando te liberas a ti mismo de tu propia prisión. Querer cambiar el mundo es huir de uno mismo. No hay que cambiar el mundo, el mundo cambia por sí mismo pues es una manifestación de la conciencia, por lo tanto un efecto y este cambia, cuando cambia la conciencia, no al revés.

Si la humanidad aceptara el mundo tal y como es y mirase en sí mismo lo que el mundo le muestra, o sea la viga en el propio ojo, entonces y solo entonces sería cuando empezaríamos a ver un mundo nuevo, pues es imposible si nos hacemos conscientes de que nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, que sigamos haciéndonos daño.

No depende de nada externo, la solución siempre estuvo en nosotros, podemos dejar de sufrir ahora mismo, podemos decidir que nada nos quitará la paz NUNCA pues no hay nada que temer, somos inmortales, somos seres eternos que por un instante navegamos en la nave tierra.

No tenemos que ganarnos el cielo, nosotros venimos de allí, seguimos siendo quienes somos incluso aunque no lo recordemos.

JesuCristo cuando sanaba a un enfermo le decía: “Tu Fe, te ha salvado”. Era la Fe, la que sanaba al enfermo y esa no se la daba JesuCristo, esa ya estaba en él. Entonces, porqué no decidimos confiar plenamente aunque no entendamos nada, porqué no permitimos que la vida sea como es sin querer cambiarla, porqué no hacemos como el bambú, que ante las tempestades se dobla y no ofrece resistencia.

La vida es un gran regalo y nuestro paso por aquí es tan efímero que es una pena que malgastemos tan maravilloso tiempo en quejas y lamentaciones, en no aceptar lo que es y proyectar siempre un futuro mejor, con lo cual estamos negando el presente.

Hoy en día es evidente que eso es una elección y yo ya hice la mía.

Quien quiera mover ficha, puede hacerlo.


Abrazos sin tiempo.

jueves, 21 de noviembre de 2013

¿Y que pasaría si...?

¿Y que pasaría si…?

¿Que pasaría si nos quedásemos sin electricidad, sin petróleo, sin gas.?

¿Qué pasaría si desapareciesen las medicinas, la tecnología?

¿Qué pasaría si no hubiera coches, aviones, barcos?

¿Qué haríamos sin Internet, sin móviles, sin TV, ni radio, ni periódicos?

¿Qué pasaría si no hubiese fronteras, si no hubiese gobiernos, si no hubiese armas?

Podría seguir pasando lo mismo que está pasando, podríamos seguir matándonos, podríamos seguir luchando por tener más que el otro, podríamos seguir queriendo cambiar a los demás y no aceptando las diferencias, podríamos seguir sacando la parte más oscura, seguir sufriendo y morir amargados y vacíos.

Pero también podríamos decidir disfrutar ese momento, podríamos aprovechar todo ese tiempo del que dispondríamos para relacionarnos con los demás, para apoyarnos a salir adelante, para cuidar de nuestros padres, hijos y abuelos.

Podríamos aprovechar para estar más unidos, no solo a nivel de familia, en todos los niveles.

Para ser felices no hace falta muchas cosas, no hace falta ser esclavo de posesiones, con muy poco puedes tenerlo todo.

Primero se es Feliz y luego se tiene o no se tiene todo lo demás y no al revés.

Si no tengo ni electricidad ni petróleo, quizás tenga que usar mis manos, quizás tenga que seguir el ritmo de la naturaleza.

Si no tengo medios de transporte, quizás tenga que moverme hasta donde me lleven mis propias piernas.

Si no tengo internet, ni teléfono, ni TV, ni radio, quizás deba estar más tiempo con la familia, con los amigos, con los vecinos.

Si no hay gobiernos, quizás aprendas a gobernar a mi propia vida, podría hacerme responsable de ella.

Si no hay medicinas, podría darme cuenta que toda medicina está dentro de mí, que nada externo puede afectarme si yo no le cedo ese poder.

No hace falta que nada de lo que conocemos desaparezca, para darnos cuenta de quienes somos, pero en gran medida todas esas comodidades son juguetes que nos mantienen distraídos y nos nublan la visión.

Somos seres eternos y esta vida es solo un lapso en el tiempo. Somos todos hermanos y cada uno en su interior alberga algo excepcional, único.

No hay nada que temer, la muerte no existe, el cuerpo es solo un traje que se cambia cuando ha cumplido su función.

El miedo es el causante de todo sufrimiento, es hora de decirle adiós definitivamente, para siempre, sea lo que sea que se nos presente.

Si nuestro ser más querido se nos adelanta, despidámoslo con alegría y soltemos todo dolor. Si nos echaron del trabajo o no lo tenemos, no perdamos nunca la confianza que siempre tendremos lo que realmente necesitemos.

Si aparece un león fiero y hambriento y no podemos escaparnos, rindámonos y ofrezcámonos de alimento, demos gracias por lo que hemos vivido y recordemos que ahí no se acaba nada, estemos abiertos al siguiente paso.

Sea lo que sea que pueda pasarnos, aunque pueda parecernos que es insufrible, eso no es nuestra realidad, eso pasará y cada menos lo resistamos menos sufriremos.

El mundo no es tan serio como nos lo pintan, el mundo es una gran obra de teatro. Muchos son los que eligen vivir el drama y llevarlo hasta el final de sus vidas, también hay quién acepta este viaje como lo que es y lo disfruta sin pretenderlo cambiar y se maravilla de todos los milagros que le rodean, pues todo lo que vemos, oímos, tocamos, olemos o saboreamos, son manifestaciones de la conciencia.

Es un gran regalo estar en el mundo a pesar del caos aparente, al cual le tenemos que estar muy agradecidos pues sin el, seguiríamos dormidos, ciegos y moriríamos vacíos.

Solo queremos tener maestros que dicen palabras muy bonitas y armónicas, pero también son maestros, aquellos que sacan lo peor de nosotros, ellos son los que nos pasan el examen a ver si es real lo que decimos ó creemos haber aprendido.

Es hora ya de darles gracias a todos aquellos que no entendemos, a quienes nos sacan de nuestras casillas, a quienes no queremos ver a nuestro lado, ellos han aceptado un papel en la obra que nosotros no quisiéramos para nosotros mismos, ellos también han olvidado quienes son, de donde vienen y a donde van. 

Ellos, necesitan nuestro Amor, nuestra comprensión, nuestra compasión.

Si hay un solo ser que no amamos incondicionalmente seguiremos sufriendo, pues no estaremos completos.

Es fácil amar a quien te da lo que tu quieres, pero que difícil es Amar a quien te ofende, a quien va en contra de tus principios, a quien no piensa como tú etc… Y sin embargo ahí es donde se nos pone a prueba de si realmente sabemos Amar.

Es fácil Amar al prójimo sea quien sea cuando no olvidamos que es nuestro hermano, cuando no juzgamos sus actos y comprendemos que él está haciendo lo mejor que sabe desde su nivel de conciencia y por lo tanto, lo aceptamos tal y como se muestra en ese instante.

Que suerte que tenemos, que tengamos la llave del fin del sufrimiento, de la Paz y del Amor, que no dependa de nada ni de nadie externo y que sea una lección tan sencilla.

Tanto tiempo buscando fuera y lo teníamos tan cerquita.

Ya sabes que te Amo, miraré la obra de teatro a ver tu papel y recordaré quien eres.


Abrazos sin tiempo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Mi Re-nacimiento

No nacemos solo cuando salimos de nuestra madre, nacemos a cada instante, incluso aunque nos empeñemos en seguir siendo los mismos. Hace poco sentí que nacía de nuevo, que se cerraba una etapa y comenzaba otra y cuando sentí eso, decidí escribir ese instante, mis primeros pasos, mis primeras palabras.

Viene de nuevo al mundo el 9 de noviembre a las 11 pm del 2013 y llegué con el recuerdo de mi nombre, de hecho recordé mi nombre y nací de nuevo, cerré un círculo de muchos nombres hasta llegar al origen.

Me dí cuenta que cada nombre fue un maestro, que no solo tuve los nombres que me pusieron, que además tuve más nombres que nadie nombró nunca. También lo desagradecido que había sido con cada uno al no apreciar las lecciones que me enseñaron.

Esta vez nada más nacer ya estaba escribiendo, recordando cada nombre y lo que me venía asociado con él.

Luego me apeteció de recién nacido irme a caminar por la noche, primero por el pueblo donde nací, luego hasta un pueblo vecino, sentí que en mi primer día de vida quería estar despierto y quería celebrar mi nacimiento.

Ahora el sueño me tentaba, pero antes de dormirme quiero recordar todos mis nombres para no volver a olvidar que no solo soy una cosa determinada, que soy muchas, que soy todas.

He tenido nombres muy diversos, grandes maestros que me acompañan en este viaje.

Vivo en la paradoja, en la unidad y en la multiplicidad, en la soledad y en compañía, en el silencio y en el bullicio y desde este lugar quiero ser libre de expresar lo que siento, desde esta inocencia de ser un recién nacido, sin prejuicios, sin miedos, libre de ataduras, de deseos, de juicios, libre de adicciones, de resultados.

La vida es un inmenso regalo y el mundo en el que vivimos es un paraíso, el que no seamos conscientes no quiere decir que no lo sea. Estamos rodeados de Milagros, todo lo que nos rodea es un milagro, porqué todo es una manifestación de nuestro potencial creativo, por lo tanto la creación no es buena ni mala, sencillamente Es, y refleja perfectamente el "lugar" en que nos encontramos. 

Si juzgamos la creación, inconscientemente nos juzgamos a nosotros mismos y al hacerlo, cerramos la puerta a la verdad que hay detrás de esa apariencia, por lo tanto, nos condenamos a nosotros mismos a seguir en la ignorancia.

La humanidad quiere un cambio, pide un mundo nuevo y no se da cuenta de que lo tiene al lado, tan, tan cerquita que ni siquiera se atreve a mirarlo. Se pierde en las grandes cosas con las que no puede hacer nada y deja las pequeñitas de lado, las cuales són su única responsabilidad.

Como vamos a cambiar el mundo si nosotros permanecemos en el mismo lugar. La primera responsabilidad es nuestro propio mundo interno. No se puede dar lo que no se posee, no se puede Amar si no se sabe lo que es el Amor.

Si hubiese un artista enfermo, que creara este mundo tal y como es, no solucionamos nada corrigiendo sus obras, queriéndolas mejorar, borrando los errores, porque sus creaciones seguirían reflejando su estado interno, su enfermedad y en vez de sanar el origen, sanar al creador de la obra, nos pasamos la vida entera corrigiendo sus errores. Eso, es lo que estamos haciendo con el mundo.

Ya va siendo hora de que tomemos conciencia que somos los creadores de nuestro mundo, que si estamos siempre temiendo la enfermedad, enfermamos, que si somos positivos creamos armonía. Ya va siendo hora que sanemos al creador, que empecemos a amarle de verdad, a escucharle, a dedicarle tiempo, a conocerle.

No dejemos al artista que llevamos dentro aislado entre los barrotes de nuestros propios pensamientos, de nuestras propias creencias erróneas, pongamos nuestro empeño en liberarlo de la cárcel donde lo tenemos cautivo y entonces y solo entonces, nuestro mundo florecerá, viviremos en un mundo de paz independientemente lo que externamente acontezca y entonces y solo entonces es cuando en el mundo externo se pueden producir cambios verdaderos. 

La creación se hace desde dentro hacia fuera y no al revés.

Quien quiera dejar de sufrir, que llegue a ver a su peor enemigo como su hermano, que ponga en práctica en su vida el perdón verdadero, ese que reconoce que el otro a pesar de las apariencias es su hermano y que todos hacemos lo mejor que sabemos desde la conciencia en la que en ese instante tenemos.

Lo que no perdonamos en los demás, no lo perdonamos en nosotros mismos, quien nos ataca es alguien que está pidiendo Amor, desde el nivel en que se encuentra. 

Él quiere que tu le des, lo que te gustaría que a ti, que te diesen cuando tu ocupas su lugar y lo pide en ese momento de esa manera. Quizás cuando tu le perdones, aprenda con tu perdón a hacerlo de otra.

El miedo es otro gran obstáculo, solo hay dos energías a las que podemos acudir para hacer cualquier cosa, el Miedo o el Amor, depende a quien pidamos consejo viviremos unas consecuencias u otras.

Empezar a ser consciente de con que consejero estamos tomando nuestras decisiones es lo que nos va a permitir tomar el timón de nuestro barco.

Y la otra llave es el Amor incondicional, no se puede amar solo a ratos, o solo si te dan algo a cambio, o porque negociamos unas condiciones, o si completas lo que me falta, o si en vez de liberar encadena. Ese tipo de amor genera sufrimiento, no se puede dar lo que no se tiene. El verdadero Amor, no necesita a otro, él ya es completo y se une a otro que también es completo, que es libre, que no pide nada a cambio, que no pone condiciones, que acepta lo que es, tal y como es.

Si hay un solo aspecto de la creación, a un solo hermano que no amemos, nos lo estamos negando a nosotros mismos, estaremos incompletos y nada llenará ese vacío salvo llevar el amor a ese rincón escondido.

Merece la pena atravesar cualquier obstáculo, levantarse en cada caída, ver lo que nos muestra el exterior y mirar dentro de uno mismo. 

Quien quiera dejar de sufrir, tiene un trabajo muy hermoso, conocerse a sí mismoen todas sus facetas, perdonarse, aceptarse,comprenderse, Amarse y desde ese lugar, extenderlo a todo el que cruce por su vida.

No hay nada que temer, el miedo es un obstáculo a la visión, una barrera que nos impide fluir con la vida, que nos encadena y genera desarmonía y sufrimiento, una carga demasiado pesada que si no soltamos acaba llevándonos a la tumba.

La muerte no existe, es solo un cambio. La energía no se destruye se transforma. Somos seres eternos y solo por un instante muy pequeño en el tiempo decidimos experimentar la materia. Somos creadores, el mundo no es nuestro hogar, es solo un parque de atracciones donde venimos a experimentar todo tipo de sensaciones, donde nos venimos a templar, a probarnos a nosotros mismos, donde venimos a florecer, a reconocernos, a dar lo mejor que tenemos.

Hoy nací de nuevo y esta vez en mi peregrinaje por el mundo, no quiero olvidar quien soy, no quiero permitir que el mundo me lo diga, quiero llevar mi recuerdo presente allí donde vaya y por eso lo escribo, por si algún día lo olvido y vuelvo a entrar en la inconsciencia que ya he vivido.

Yo no soy un nombre y los soy todos.

Que la Paz sea contigo herman@ y que te reconozcas. Feliz Re-nacimiento.

Abrazos sin tiempo

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Aprendiendo a perdonar

 El día que la humanidad aprenda a perdonar, ese día se liberará de una gran carga, se dará un paso enorme hacia la Paz.

Que no sabemos perdonar es muy evidente, no hace falta más, que mirar el mundo que nos rodea, si es que aún no hemos aprendido a mirar en nuestro propio interior.

No quiero decir que no haya que hacer o decir nada cuando algo nos remueve, es desde donde lo hacemos, lo que contribuye a la guerra o a la paz interna y externa.

Si por ejemplo tu pareja te grita porque no te entiende o porque sencillamente se le han cruzado los cables, o porque el partido político que gobierna tu país esta corrupto y hace todo al revés, o porque tu jefe te deja en la calle sin trabajo, o porque alguien se burla y se ríe de ti y saca tus defectos a relucir o porque las noticias sobre las injusticias del mundo saquen lo peor de ti, la rabia, ira, frustración, deseo de venganza etc., en cualquiera de estos casos o de cualquier otro que la vida nos presente en los cuales perdamos la paz y nos sintamos confrontados, no estamos ayudando a la sanación y estamos contribuyendo a la guerra.

Perdonar es mucho más fácil de lo que nos creemos, solo hace falta comprender, que el otro, el que te ofende, maltrata, roba o castiga es tu hermano y que él, desde su conciencia está obrando lo mejor que sabe y puede. Si pudiésemos ponernos en su lugar, seguramente haríamos lo mismo que el nos está haciendo.

Es la ignorancia la que nos hace actuar de esa manera, el haber olvidado quienes somos y quien son los demás.

Si lo que nos mueve a actuar es la rabia, el sentirnos ofendidos, el dolor, la ira, el deseo de venganza, el hecho de creer tener razón, estamos contribuyendo a extender el conflicto y nos estamos perdiendo una gran oportunidad de liberarnos de la gran carga de la reacción y también la oportunidad de ofrecerle al otro sanación a través de nuestro reconocimiento de la verdad.

Si por el contrario somos capaces de recordar que quién está delante provocándonos, es nuestro hermano, que hace lo mejor que puede desde su propia conciencia, entonces, en vez de ver un ataque, podemos ver una petición de ayuda.

Quien nos ataca está diciéndonos que no sabe como expresar lo que está sintiendo, que se siente dolido, que se siente atacado y si ninguno de los dos se para a escuchar de verdad entonces se produce la guerra, la lucha por tener la razón.

Hubo un personaje en la historia al que le clavaron en la cruz y refiriéndose a todos los que le habían martirizado y crucificado dijo: “Padre perdónales porque no saben lo que hacen”,  no se me ocurre mejor ejemplo que este. Él nos mostró en un caso extremo, lo que tenemos que hacer nosotros en las cosas pequeñas.

El perdón es la llave de la felicidad, en estos tiempos de tantas injusticias, de tanto sufrimiento, el perdón es un bálsamo necesario para acabar con toda enfermedad e injusticia.

No perdonar va en contra de nosotros mismos, pues es una ley que lo que damos recibimos.

No hay que esperar a morir, para ser juzgados. Aquí y ahora nosotros mismos nos estamos juzgando y condenando cuando lo hacemos con los demás.

El cielo y el infierno están aquí y nosotros en cada acto estamos decidiendo por el uno u el otro.

No hay ningún Dios que nos juzgue, Él como en la parábola del hijo pródigo, solo está esperando que decidamos volver a casa, para ofrecernos el mejor banquete.

Si de verdad deseamos la verdadera Paz, debemos aprender a perdonar de corazón, a no mantener ni el más mínimo resentimiento contra nadie, a estar dispuestos a tenderle la mano a nuestro peor enemigo.

Alguien dijo alguna vez algo así como: “Si tienes un enemigo, guárdalo como un tesoro”, pues él puede mostrarte tu parte más oscura, él te puede ayudar a sanar si aprendes a mirar y al no atacarle le estas ayudando a sanar.

Perdonar es una elección, los beneficios de tal acción son inmensos, en cada uno reside el poder de decidir hacerlo o no.

Culpar a los demás, es castigarse a sí mismo, perdonar a los demás es perdonarse a sí mismo.

Podemos disfrutar del paraíso aquí en la tierra y deberíamos hacerlo, la clave está siempre en nosotros mismos.

El mundo externo nos grita diciendo basta ya, por favor, tomad conciencia, os lo estáis haciendo a vosotros mismos, podéis elegir de nuevo y tomar el camino con corazón.

Ya va siendo hora de dejar atrás el ojo por ojo y diente por diente, ya va siendo hora de ver por fin un mundo nuevo.

Abrazos sin tiempo.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Mi Gran Familia la Humanidad

Querida Gran Familia

Escribo esta carta a mi Gran familia, no solo a mi pequeña familia de sangre, también a mi Gran familia humana.

No sé si nacimos ciegos o si el mundo nos fue enseñando a serlo, el caso es que vivimos una vida llena sufrimientos, miedos y represión.

Ya de niños se nos llena la cabeza de normas, de ideas equivocadas sobre lo que está bien o mal, pero ¿Cómo pueden enseñar los ciegos lo que no pueden ver?

Luego cuando somos jóvenes solo nos interesa la diversión y nunca hay suficiente.

Cuando somos adultos dejamos la diversión a un lado y nos llenamos de responsabilidades, nos hipotecamos de por vida y en vez de disfrutar el instante presente nos pasamos media vida pensando o bien en el pasado ó en el futuro, en las próximas vacaciones, en cuando nos jubilemos o en que nuestra muerte sea una muerte rápida y no dolorosa.

Queremos cambiar el mundo desde unos parámetros aprendidos equivocados, desde nuestra propia ceguera y claro es imposible no reproducir una y otra vez los mismos errores, cada vez a escalas más grandes.

Sufrimos innecesariamente, por cualquier cosa, nos saturamos o nos hundimos con una facilidad asombrosa. Somos inconscientes del Gran regalo de la vida y rara vez vivimos el momento presente y rara vez vivimos nuestra propia vida.

Nos ofendemos con una facilidad pasmosa, estamos continuamente dándonos cabezazos contra la pared y somos incapaces de escuchar a quienes nos dicen que eso no es necesario.

Damos por hecho que la vida es eso que creemos, no nos atrevemos a cuestionarnos si hay otras maneras y nos convertimos en esclavos, de un trabajo, adictos a cualquier droga y finalmente cansados y vacíos esperamos a la muerte para descansar en paz.

¿Qué es lo que me gustaría deciros?

Que la ignorancia es la Gran enfermedad del mundo. Cada vez se dice más que somos hijos de Dios, que somos uno, que todo el poder reside dentro de nosotros, pero realmente no nos lo creemos, tenemos el altar lleno de Dioses, está el Dios dinero, el Dios placer, el Dios pareja, el Dios hijos, el Dios casa, el Dios coche, el Dios externo, Los Dioses de Luz, los Santos, las medicinas, los maestros y un largo etc…, pero ¿Dónde está  Dios en nosotros?, ¿Porqué seguimos buscándolo fuera, porqué seguimos dependiendo de tantos Dioses externos, porqué no aprendemos a confiar en nuestra propia guía interna?

Para poder empezar a ver de forma distinta, lo primero es reconocer que estamos equivocados, sin este paso seguiremos dando palos de ciego y seguiremos justificando todos los golpes que nos demos a nosotros mismos o a los demás.

El mundo es el resultado de nuestras acciones, en el podemos mirar que es lo que estamos haciendo con nuestra vida. El mundo es nuestra creación compartida. Querer arreglar la creación no es la solución, eso es solo poner parches, si la creación está mal hecha lo que hay que hacer es sanar al creador.

Es muy fácil echar la culpa a  gobiernos, médicos, científicos, profesores, iglesias, bancos, grandes multinacionales etc.…, (o sea, a los demás) pero eso, es solo no querer tomar responsabilidad, no atreverse a mirar dentro de cada uno, como estamos contribuyendo a ese caos, a esa devastación, a tanta desolación y sufrimiento.

Si nos atrevemos a preguntarnos a nosotros mismos, como estamos contribuyendo a que sigan sucediendo cosas como las guerras, las hambrunas, el exterminio de muchas especies, la explotación del planeta y tantas atrocidades que suceden en el mundo y decidiésemos poner fin a todas esas actuaciones en nuestras propias vidas, en las cuales estamos obrando a favor de todo aquello que queremos ver erradicado, entonces y solo entonces es cuando estamos contribuyendo a sanar al creador de nuestro propio mundo y entonces y solo entonces es cuando externamente se pueden empezar a ver cambios externos reales y verdaderos.

Es muy fácil ver como el mundo está dirigido por el miedo y los efectos son muy evidentes. ¿Pero quien dirige nuestras vidas?

En cada acción de nuestra vida, elegimos con quien vamos a actuar y generalmente no somos conscientes de que consejero elegimos.

Solo hay dos “consejeros” posibles el Amor y el Miedo. El miedo es la ausencia de Amor.

Cuando por ejemplo elegimos una profesión por tener un futuro asegurado, o porque vamos a ganar mucho dinero etc., estamos eligiendo al consejero del miedo y con él, solo construimos castillos en el aire, que tarde o temprano se derrumbarán, trayendo desolación y sufrimiento.

Cuando elegimos una pareja, porque es lo que tenemos que tener, o por no quedarnos solos o porque nos falta algo etc., también estamos eligiendo al consejero del miedo y es que el amor en minúsculas tal y como lo conocemos en la tierra, no tiene nada que ver con el Amor en mayúsculas y también está apoyado por el consejero del miedo.

El amor que conocemos no se debería llamar amor, pues el verdadero Amor, es incondicional y es para siempre, no cambia a través del tiempo, no juzga, no intenta cambiar al otro, lo acepta tal y como es, no chantajea y solo da si a cambio recibe, no necesita contratos, ni la aprobación de nadie. El amor no es Amor pues necesita de otro, por lo tanto no está completo y niega el verdadero Amor en sí mismo.

No se puede encontrar el Amor fuera si no se a encontrado en uno mismo. No hemos entendido los cuentos que nos hablaban de príncipes y princesas. La verdadera felicidad no depende de NADA externo. El complemento que creemos que nos falta para “ser felices y comer perdices”, está dentro de nosotros y solo cuando hemos encontrado ese complemento interno, solo entonces podremos compartir Amor verdadero.

La vida es un regalo maravilloso, dejarse atrapar por el fantasma del miedo, es abrirle la puerta al sufrimiento.

Ser como el bambú, que no resiste las tormentas, que se dobla y no lucha y que cuando pasa la tempestad vuelve a su lugar sin esfuerzo es un gran ejemplo que por nuestro bien, deberíamos llevar a cabo en cada “tormenta de nuestra vida”

Ser como un frutal que cuando llega su momento florece y da fruto sin esperar a quien le puede servir o si se va a perder, él nos puede enseñar lo que es el Amor.

Ser como cualquier animal, que hace todo lo posible por sacar sus crías adelante, pero cuando eso no sucede, sigue adelante y no se queda atrapado en el pasado, nos puede enseñar que la vida siempre sigue adelante, que no hay que atarse a nada, que hay que ser desprendido, que haciendo lo mejor que sabemos ya estamos cumpliendo, que si en algo hemos fallado, tenemos la oportunidad si seguimos delante, de hacerlo mejor.

Consideramos que el reino humano es lo más elevado del mundo que conocemos, sin embargo todo lo que necesitamos, lo podemos aprender de esos otros reinos que consideramos inferiores. ¿No es eso una paradoja?

Vivir sin miedo es una elección, no hacer caso a cualquier pensamiento que venga de ese consejero es una alternativa y en principio puede parecer difícil, pero es como cuando uno decide dejar de fumar, hay quien está todo una vida echando de menos el cigarrillo y hay quien lo tiene muy claro, dice que ya no más y lo suelta completamente para siempre, esa capacidad la tenemos todos dentro, podemos decidir vivir sin miedo y deberíamos hacerlo para erradicar definitivamente el sufrimiento, primero de nuestras vidas y luego del mundo que percibimos.

Si hoy fuese mi último día y tuviese que resumir brevemente un mensaje para toda mi Gran familia humana, les diría:

Mis Amados hermanos, la vida es un inmenso regalo, si no lo veis solo os habéis cegado por un instante, creed en ello y se os manifestara. No permitáis que el miedo dirija vuestras vidas, levantaros cada vez que os caigáis, dad gracias por todos los regalos que la vida  os pone delante, aprended a amaros a vosotros mismos y luego extenderlo a todo aquel que la vida os ponga delante, nunca perdáis la confianza de que en cada paso del camino siempre tenéis la ayuda que necesitáis disponible. Disfrutad la experiencia, dejad de juzgar, bendecid todo lo que os rodea, pedid ayuda cuando la necesitéis, conoceros a vosotros mismos, perdonad sinceramente cualquier ofensa y Amad sin condiciones todo cuanto existe, pues no hay nada en el universo que no contenga la luz que reside dentro de cada uno.

Somos navegantes del espacio que viajamos en la nave tierra, solo por un instante muy pequeño en el tiempo.

En la eternidad de la que venimos y a la cual volveremos, esto que llamamos vida es solo un segundo del tiempo.

Disfrutad del viaje, llevad la luz a cada rincón de vuestra mente,  a cada acción de vuestra vida, reconoced quienes sois y dejad que vuestras acciones hablen por vosotros.


Os Amo incondicionalmente. Feliz viaje.

miércoles, 23 de octubre de 2013

La fruta del dinero

El dinero es una fruta muy exotica, es muy abundante y como todas las frutas, cuando se almacena en montones y no se reparte rápidamente, se pudre estropeando toda la cosecha.

La fruta del dinero es muy sensible, también se estropea al recolectarla, cuando no eres agradecido con el árbol del cual la coges, cuando coges más de lo que necesitas, cuando especulas con ella, cuando explotas a los demás para conseguirla o cuando la robas.

Si no se es cuidadoso en cada recolección, puede estropearte todas las cosechas, por eso hay que ser impecable en cada una de ellas y lejos de querer reservar para un futuro, es mejor ser generoso en el presente.

Tiene una particularidad y es que aunque esté podrida, presenta el mismo aspecto que la fruta recién cogida, por ello tienes que estar atento a como a sido su recolección, pues si la comes sin comprobarlo es posible que sufras los efectos de una intoxicación.

El veneno de la fruta podrida del dinero, no suele actuar rápidamente, al contrario lo hace lentamente, para que sus efectos sean más difíciles de detectar.

Puedes sentir, codicia, egoísmo, sentirte superior, puedes llegar a sentir rabia, odio, puedes llegar a matar. Todo depende de las dosis que tomes.

La fruta del dinero en pequeñas dosis, es medicina y en grandes dosis suele ser droga, que te hace dependiente y nubla tu mente.

Esta fruta puede llevarte al cielo y puede enseñarte a compartir, puede mostrarte lo inmensamente rico que eres, o puede hacer todo lo contrario y llevarte al infierno y mostrarte tus más profundas miserias.

Si tienes la suerte de disponer de ella, cuídala con respeto, pues detrás de cada fruto hay seres que han puesto su esfuerzo, su tiempo y su amor y ese es el tesoro oculto de esta fruta.


Que la dis-frutes.

domingo, 20 de octubre de 2013

El sabio Salom - Como cambiar el mundo

Estaba el sabio Salom sentado a la puerta de su casa y se congregaron muchas personas a su alrededor y le preguntaron: Sabio Salom, ¿Qué podemos hacer para cambiar este mundo tan caótico en el que vivimos?

Y el sabio respondió: ¿Qué es lo que no os gusta de el? Y dejo que la gente contestara.

La represión, contestó uno, la guerra dijo otro, el hambre, el odio, la corrupción, la envidia, la esclavitud, la especulación, la enfermedad, la ignorancia, la hipocresía, fueron diciendo otros.

Cuando ya nadie más decía nada, entonces Salom retomo la palabra y les dijo: Si no queréis ver guerra, acaba con la guerra en vuestra vida, mirad  a ver en cuantas ocasiones estáis en guerra con vuestras mujeres ó maridos, con vuestros hijos o vecinos, con el mundo externo ó con vosotros mismos y decidid acabar definitivamente con esas situaciones y lo mismo con todo lo que no queréis ver fuera de vosotros. Tenéis que dar ejemplo y no pagar con la misma moneda.

Si hacéis eso, puede que el mundo deje de guerrear o puede que no, pero quien haya hecho su propio trabajo, habrá conseguido la paz y será una semilla para todo su entorno que tarde o temprano florecerá.

Recordad siempre que no podéis ver nada fuera que no esté dentro de vosotros y que lo que veis fuera, os está ofreciendo la posibilidad de que sanéis internamente.

Así mismo, no olvidéis nunca, que es mejor morir de hambre porque lo poco que tienes lo compartís con quien tiene menos, que vivir vendiendo tu alma al diablo, pues la muerte no existe y la vida es eterna, por lo tanto siempre sed honestos con la voz de la conciencia.

No hay que cambiar el mundo externo. Este te indica, que lo que tienes que cambiar, en tu propio mundo.

El mundo externo es el resultado del mundo interno y no al revés, por lo tanto si quieres cambiar el mundo externo, tienes que cambiarte a ti mismo y el primer paso, es reconocer que lo que ves fuera, está dentro de ti, sin este paso, hagas lo que hagas estarás ocultando los efectos, no solucionando la verdadera causa.

El mundo te ofrece la oportunidad de reconocer quien eres y la posibilidad de que lo demuestres. Si te dejas atrapar por las ilusiones que te ofrece te perderás a ti mismo y por lo tanto sufrirás.

Detrás de toda ilusión de dolor o de placer está la oportunidad de que encontréis la verdad y está deshace toda ilusión.

Aprended a escuchar la voz del corazón y seguid sus consejos. Confiad siempre allí donde os lleve, pues el premio es tan grande que vuestra búsqueda habrá terminado.


Ir en paz y empezad a mirar hacia dentro, el mundo os espera para poder reflejar algo nuevo.

viernes, 18 de octubre de 2013

Si el Amor, no me amase

Una hermana del camino, me deseaba: "que el Amor, te siga amando" y me pregunté que pasaría si eso no fuese así.

¿Que pasaría si el Amor no me amase?, ¿Es acaso posible?, ¿Puede el Amor no amar algo o a alguien?, ¿Puede el Amor amar la injusticia, el sufrimiento, la violencia, la escasez?

Si el Amor, no amara todo, no sería Amor.

¿Pero como se puede Amar la violencia, la injusticia, el sufrimiento, la enfermedad o la muerte?

Pues viéndolo desde otra perspectiva. El Amor, sabe que somos eternos, que por un instante en el tiempo, estamos en una escuela, que cada uno elije por donde llegar a la meta y que hay caminos con corazón o sin él.

El Amor, no juzga y por lo tanto no vive en la dualidad, el Amor continuamente nos habla para que vayamos por el camino recto. Cualquier otro camino, nos está queriendo llevar al mismo lugar, uno te dice lo que tienes que hacer y el otro, lo que no. Nadie te obliga a elegir uno ú otro.

Si sufrimos por el motivo que sea, solo nos hemos equivocado y podemos elegir de nuevo.

El Amor respeta todos los caminos y por lo tanto los Ama, porque cualquiera de ellos nos puede llevar a Él.

Somos nosotros quienes juzgamos lo que está bien o mal, quienes nos dejamos guiar por las pasiones, por los miedos, por las dudas, por las adicciones y quienes nos empeñamos en no aprender y seguimos dándonos cabezazos contra un muro.

El Amor no puede dejar de amarnos pues si no, dejaría de ser lo que es. 

¿Entonces, porqué sentimos a veces que el Amor no nos ama?

Ahí está la clave, eso es lo que sentimos, pero esa no puede ser la realidad, somos nosotros quienes nos hemos puesto una venda en los ojos. Si de verdad sentimos eso, somos nosotros quienes no estamos amando, quienes hemos decidido tomar un camino alternativo, quienes estamos eligiendo el sufrimiento, la separación, la confrontación, la lucha.

Si no nos amamos a nosotros mismos, como vamos a poder amar a los demás. 

¿Como podemos amarnos a nosotros mismos si no gobernamos nuestra vida, si nos dominan las pasiones, los deseos, los miedos,los celos, las envidias, los juicios?

El Amor, no sufre, ni enferma, ni muere, por lo tanto si eso es lo que sentimos, sencillamente no estamos amando. 

Solo hay dos Maestros a los que podemos seguir, El Maestro del Miedo y el Maestro del Amor, no existe término medio y eso lo hacemos, generalmente inconscientemente en cada acción de nuestra vida.

Podemos saber a que Maestro hemos decidido seguir, por los efectos que vivimos y también podemos decidir aprender para no volver a repetir.

Así que me siento Feliz porque el Amor me Ama y nunca puede dejar de hacerlo.

Te Amo, abrazos sin tiempo.

jueves, 17 de octubre de 2013

El arbol de la vida

Y nos pilló la tormenta
Y quedamos empapados
Y para no tener frío
Nos quedamos abrazados

Fueron pasando los días
Fueron pasando los meses
Fueron pasando los años
Y seguimos abrazados

Intentaron separarnos
Intentaron trasladarnos
Con cuidado, sin dañarnos
Y no consiguieron nada
Pues fundidos estábamos


¿Como separar lo que es uno?
¿Cómo parar el viento?
¿Cómo mover la montaña?

Comenzamos a enraizarnos
Nos llenamos de ramas y  de hojas
Dimos flores
Dimos frutos
Y aquél que los probaba
Sonreía y se enamoraba

Cada uno describía
La fruta de una manera
Pero todos coincidían
Que el Amor sabía a eso
Que esa fruta
Era, como el mejor beso

Los pájaros el fruto extendían
Toda semilla brotaba
Tarde o temprano crecía
Ellos sabían donde hacia falta

Donde había conflicto
Allí, un árbol nacía
Y cuando daba su fruto
El Amor renacía

El sol en la noche corría
Por volver a ver pronto
El gran árbol de la vida

Y los días eran largos
Y las noches apenas existían
Y se olvidaron las penas
Y renació la alegría.

Fue así de sencillo
Así fue como cambió el mundo
Cuando uno se olvidó de sí mismo
Cuando se fundió con el otro en un abrazo

Entonces sucedió todo
Y en la crisálida
Se gestó algo nuevo

Cuyos frutos, solo podían ser Amor.

martes, 15 de octubre de 2013

Los nuevos Ricos



En el mundo occidental, en el mundo “desarrollado”, en el “primer mundo”, se dice que el éxito es montar un negocio que genere muchos beneficios, tener muchas posesiones, llevar ropa de marca, conducir coches caros, comer en los mejores restaurantes, no tener privaciones de ningún tipo, tener poder, estar por encima de los demás, conseguir lo que quieres.

Ayer oía una noticia en la TV, sobre los nuevos ricos en España, donde estamos viviendo una gran crisis, donde cada día aumenta la gente que no tiene, ni vivienda, ni trabajo, ni siquiera para comer y decían que 20 señores habían ganado 120.000 millones de Euros.

Alguna vez oí que en este mundo todo funciona al revés y de esa misma manera lo veo yo. Me pregunto sobre todos aquellos que ganan grandes cantidades de dinero: ¿de donde procede cada céntimo que consiguen?,  ¿Acaso dicho dinero no está bañado en el sufrimiento ajeno, en la especulación ó en la explotación?

Me viene la idea de la fruta podrida, puedes tener una fruta deliciosa, pero si la mezclas con fruta podrida, toda ella se pudrirá.

Recuerdo que hace tiempo me apunté a un curso “La mente millonaria”, en el cual se mezclaban ideas espirituales, con las mas puras materiales y se decía por ejemplo que tus creencias te impedían conseguir lo que quieres, que todos podemos conseguir ser millonarios, que el poder estaba en cada uno de nosotros, que nosotros mismos éramos nuestra mejor mercancía, que teníamos que vendernos a nosotros mismos y un montón de mensajes en un ambiente que propiciaba la euforia y las ganas de apuntarte a sus múltiples cursos especiales de 2.000, 3.000 ó 4.000 Euros ó paquetes especiales que te incluían varios cursos por el “regalo” de 6.000 Euros.

Estuve practicando un tiempo las ideas allí propuestas y reconozco que muchas de las cosas que allí se dijeron están de acuerdo conmigo, pero no estoy de acuerdo en convertir el mundo en un gran mercado, en tener que venderme a mí mismo, en tanta campaña de marketing.

En este mundo todo se compra y se vende y si hubiera un equilibrio entre lo que das y lo que recibes, todo sería perfecto, pero continuamente se compite unos contra otros.
Si quieres ser millonario, no lo vas a conseguir con tu trabajo honrado, lo conseguirás consiguiendo que muchos trabajen para ti y ganando tú, del trabajo de los demás.
 Y no hay nada de malo en ello, si de verdad eres honrado y compartes las ganancias equitativamente, lo que menos me gusta de esa idea, es, que esa es la equivocación del mundo, poner como prioridad en tu vida el ser millonario, o el tener un trabajo, una pareja, o unos hijos o lo que sea, cuando la primera prioridad y yo diría que la única debería ser, saber quien somos y luego, quizás puedas ser millonario, tener pareja o lo que sea, si tienes la brújula apuntando en la dirección correcta, lo demás, lo que de verdad te conviene, no tienes que esforzarte por ello, la vida te lo pone delante, ¿Pero acaso la vida que llevamos nos permite dedicar tiempo a la primera prioridad?, ¿En qué lugar está en nuestra vida, si es que está?

No estoy de acuerdo con la idea de venderme a mi mismo, pues nada de lo que poseemos es nuestro. Si tenemos una habilidad, una facilidad, un don o una cualidad nuestra obligación es compartirla, no comerciar con ella.

La vida es muy sabia, te da lo que necesitas, todo lo que te sobra se lo estas quitando a alguien.

Los seres humanos se creen por encima de la naturaleza y de los animales, sin embargo podrían aprender de ellos. Un león, no acumula presas para tener la jubilación asegurada, o un árbol no retiene sus frutos esperando que venga quien él considere que debe recogerlos.

Las grandes empresas como las telefónicas, compañías de energía, bancos, empresas de alimentación, multinacionales farmacéuticas, etc... Están plagadas de injusticias, de robos. ¿Quién no se ha sentido engañado por una compañía telefónica, o por un banco?, ¿Quién, no se ha sentido perjudicado por las empresas alimentarías o por las multinacionales farmacéuticas? Y esto son solo un par de ejemplos.

¿Por qué los gobiernos consienten todo esto?, ¿Por qué la justicia no imparte justicia?, ¿Por qué los medios de información nos desinforman y siguen años y años dando las mismas malas noticias y generando confrontación y separación?, ¿Por qué la medicina nos sigue dando pastillas y quimioterapias para enmascarar el origen de las enfermedades?, ¿Por qué la ciencia sigue desarrollando armas para matar?.

Hace unos días daban una noticia en TV, creo que era en EE.UU., se habían gastado no se cuantos miles de millones de dólares en crear un traje líquido que se solidificaba en segundos y que servía para las fuerzas de seguridad, pues era antibalas y decían que quien llevara ese traje, era prácticamente invencible. Pero vamos a ver, ¿Cómo es posible que haya personas que deciden gastarse esas cantidades de dinero en un proyecto así, y no se invierta ese dinero precisamente en solucionar las causas por las que se defienden? ¿Cuándo se va a acabar esta locura de los miles de millones que se gasta el mundo entero en armamento y se va a dedicar ese dinero para acabar con la pobreza, la separación y la discriminación que son el origen de todo conflicto?

El mundo que vemos fuera, esta lleno de injusticias, de dolor y de muerte y a nivel individual, nos sentimos desbordados ante tanta barbarie, sin embargo podemos hacer algo, de hecho tenemos la llave para ver un mundo nuevo, un mundo en paz, de hermandad, de justicia, de libertad, de amor.

Cada uno de nosotros tiene responsabilidad sobre su propio mundo. Si cada uno de nosotros empieza a gobernar su propia vida, con verdadera justicia, dejando de especular con el prójimo, empezando a escuchar su propio corazón y siendo consecuente con ello, entonces y solo entonces empezaremos a ver un mundo nuevo, pues el mundo externo es el reflejo de nuestro mundo interno.

Si porque creemos que necesitamos dinero para vivir, trabajamos en un trabajo que va en contra de nosotros mismos o en contra de los demás, estamos haciendo lo mismo que aquellos a quienes juzgamos que están gobernando el mundo.

Si nos volvemos sordos ante la llamada de ayuda, del vecino, del hermano, del que tenemos al lado como no vamos a tener un mundo necesitado, un mundo lleno de dolor y desesperación.

Si somos adictos al alcohol, a las drogas, a la TV, a Internet, al sexo, al trabajo, a la pareja, a las medicinas, a las religiones, a los deseos, a los pensamientos, como no va a ver un mundo que comercie con todo ello.

Si creemos que tenemos que trabajar para vivir, para conseguir todo lo que necesitamos, para tener una buena jubilación, para contribuir con el país, con el mundo, como vamos a dejar de ser esclavos.
Que vida es esta que desde pequeñito te meten en una escuela, para que salgas con veintitantos lleno de conceptos a buscar un trabajo que es muy probable que no sea el que quisieras y que además no te guste e incluso que no tenga nada que ver con lo que has estudiado, para que te pases media vida trabajando y que en cualquier momento todo tu esfuerzo se venga abajo.
Te pasas media vida explotado pensando que así, cuando te jubiles, disfrutaras de la vida y cuando eso llega si es que llega, ya no sabes que hacer con ella, ya perdiste el rumbo, te sientes viejo, cansado enfermas y mueres de impotencia porque sientes que tu vida está vacía.

Acaso ¿No es evidente que somos esclavos? Y ¿No es cierto que somos nosotros mismos quienes aceptamos vivir en esclavitud?

Alguien dijo alguna vez, que nuestras posesiones nos poseen y estoy muy de acuerdo con esa idea. Hay muchas historias de gente “pobre”, que apenas tiene para comer, pero que comparte lo poco que tiene con alegría. ¿Son pobres realmente, cuando te dan lo que tienen, cuando a pesar de su miseria sonríen y están en paz? Hay otro dicho que dice: “No es más rico quién más tiene si no quien menos necesita”

El primer mundo, el mundo civilizado está a punto de acabar con el mundo. Es el mundo más cruel de todos, el más ignorante, el más hipócrita, el más idólatra, el más egoísta, el más orgulloso, a querido colonizarlo todo, a matado en nombre de Dios, quiere llevar su “verdad” a todos los rincones y a arrasado, a destruido civilizaciones, a asolado naciones, a exterminado bosques, especies, es voraz, su apetito no se sacia nunca, quiere tener todo bajo su control, bajo sus normas, explota a los suyos propios hasta acabar con ellos, nada le detiene, con tal de conseguir sus objetivos.

Este mundo del que estoy hablando, es el mundo del miedo y no hacen falta gafas para poder ver sus efectos, lo podemos ver  en que a pesar de las grandes necesidades que hay, se gastan miles de millones en armas, en medicinas para prevenir enfermedades, en planes de jubilaciones para tener asegurado el futuro, en seguros médicos, de bienes, de incendios, por si sucede alguna desgracia, estar cubiertos y un largo etc.… de cosas inútiles y sin importancia y se deja morir a la gente y vivir en condiciones inhumanas.

Pero vamos a ver, es evidente que eso no funciona, allí donde pones tu energía a ello le das vida, si creas un ejército para defenderte estas creando el conflicto. ¿Para que sirve un ejército, para que sirven las armas, para que sirven los seguros, para que sirven las medicinas? Pues por si no lo sabes, te lo voy a decir, sirven para todo lo contrario de lo que dicen quieren solucionar, sirven para provocar guerras, muerte, separación, miedo, enfermedad y dependencia.

En un mundo donde reina el Amor, el miedo no existe y por lo tanto no se necesitan ejércitos, seguros, medicinas, etc., pues el verdadero Amor lo puede todo.

¿Estamos cada uno de nosotros poniendo Amor en cada uno de nuestros actos, o estamos excluyendo algunas partes? He oído muchas veces que la amistad o la familia son lo que son, pero que el negocio es el negocio y ahí no cuenta ni amistad ni familia, o lo que es lo mismo “a Dios rogando y con el mazo dando”. Como que en los negocios esta todo permitido. Eso es solo un ejemplo, hay muchas más facetas en la vida y si en una sola de ellas no estamos obrando con Amor, estamos colaborando a que este mundo sea como es.

Es evidente que en cualquier ámbito de nuestra vida que no actuamos con amor, no solo nos dañamos a nosotros mismos, si no que además hacemos daño a los demás. Por poner un ejemplo, si los médicos atendieran a los pacientes con amor (cosa que el sistema no les permite y por lo cual deberían plantearse si deberían seguir ejerciendo de esa manera), entonces, ayudarían al paciente a encontrar la causa de su enfermedad, el origen real y se acabaría la industria farmacéutica, eso sí, primero los médicos deberían aprender a sanarse a sí mismos.

El resumen de este escrito es el siguiente, el mundo caótico que percibimos nos está diciendo que por favor, arreglemos nuestro mundo interno, que tenemos la capacidad de destruir nuestro propio mundo interno, que es urgente que tomemos responsabilidad, que no seamos hipócritas, que seamos honestos siempre, a pesar de las dificultades, que no vendamos nuestra alma al diablo, que no nos dejemos arrastrar por los deseos, los miedos, las dudas, los apegos, que dejemos de crear castillos en el aire y construyamos con buenos cimientos, que dejemos de crear separación e integremos, que vivamos el que todos somos hermanos y todos tenemos grandes cualidades para compartir, que dejemos de comerciar con todo, que le digamos al miedo se presente como se presente que no es real, que no tiene sitio en nuestro santo templo, que es el Amor el que gobierna nuestra vida y al que le pedimos consejo, que se vaya y no vuelva más.

Tenemos la grandísima oportunidad de retomar el control de nuestras vidas, de reconocer que nada ni nadie puede dirigir nuestra vida si no se lo permitimos, de experimentar que somos mucho más de lo que nos habían contado, de admirar el gran regalo que es la vida en todas sus formas, de poder darnos cuenta de cómo es perfecto que seamos diferentes, que eso, es algo que nos hace más grandes, que no hace falta cambiar a nadie, que todos tienen algo único que aportar, que es tiempo de dar gracias por tantos regalos tan hermosos, que recibimos día a día y que YA, nada ni nadie puede impedir que seamos felices en este mismo instante. Es hora de experimentar la verdadera libertad, de la que somos dueños, nadie tiene que dárnosla, es nuestra, solo tenemos que reconquistarla, que quererla de todo corazón, para que podamos darnos cuenta de que siempre a sido nuestra.

Dicen que seamos cada uno el mundo que queremos ver, pero para ello hace falta mucha honestidad, si creo que el tabaco, alcohol o cualquier droga no es bueno para la salud, ¿porqué lo tomo o vivo de ello?, si me duele en el alma ver maltratar los animales, ¿porqué me los como? cuando hay millones de personas que viven sin ello, cuando es mentira que necesitemos, matar para vivir, lo cual es ya una contradicción
Quiero decir, que tengamos mucho cuidado con el mundo que queremos, porque los medios para conseguirlo pueden estar manchados de sufrimiento, dolor y muerte y quizás luego no entendamos porqué vemos un mundo de injusticia y de dolor.
Otro ejemplo podría ser, si queremos que un banco nos dé el máximo de interés, deberíamos saber claramente donde se invierte nuestro dinero, no estén explotando a nadie, ni especulando ni fabricando armas, ni nada que vaya en contra de nuestros principios.
Solo quiero añadir, que si en nuestro mundo hay un solo pensamiento de separación, eso mismo es lo que recibiremos y nunca nos sentiremos plenos. Así qué, aprendamos a incluirlo todo y  a todos. Pongámonos en marcha para que se manifieste un mundo completamente nuevo, un mundo donde reine la paz y el amor, no hacen falta más conceptos, si hay paz y Amor ya está todo, incluso si lo queremos más sencillo, cualquiera de las dos palabras por si solas lo contienen todo.

Si la verdad no es sencilla, no es verdad, cuando algo se vuelve muy complicado se aleja de la verdad, la enmascara, la disfraza, la utiliza.

El verdadero Amor es sin condiciones, si comprendes que todos somos hermanos no puedes dejar de Amar a ninguno pues entonces eso no es Amor. Puedes no compartir sus formas o ciertos aspectos, pero eso no quiere decir que no le ames y que de verdad, de corazón, desees que ese ser, encuentre la verdadera paz y el verdadero Amor, sin ningún rencor, incluso aunque parezca imposible dentro de cada uno reside el Amor, incluso aunque el mismo lo niegue y no lo reconozca.

Quizás algún día comprendas que cada uno obra en su vida, lo mejor que sabe desde su perspectiva y experiencia, y que cada uno tiene su propio camino. Es como si estuviésemos en una escuela en la que se dan todos los cursos a la vez y cada uno estuviese en unas áreas más avanzado que en otras. A unos les costará más años aprobar la universidad, pero tarde o temprano todos aprueban el examen.

La manera de ayudarnos entre nosotros, es no juzgándonos, pues no tenemos capacidad para saber los motivos por los cuales alguien hace algo de alguna manera determinada. Lo que cambia a las personas, no son las palabras si no las acciones, los hechos, las demostraciones. A cada cual le llega su momento cuando a él le corresponde, no cuando queremos los demás y eso, ni él mismo lo sabe.

El mundo que queremos no está en un futuro lejano, si no lo estas viendo…, mejor aún, si no lo estas viviendo, solamente estas equivocado, porque lo máximo que puede darte el mundo que sueñes e incluso más, lo tienes disponible en el momento presente.

Si estas esperando morir para ir al cielo, te lo vas a perder, porque el cielo está en ti y a él, no se llega mediante la muerte si no mediante la vida. No hace falta morir físicamente pero si hace falta morir al hombre viejo, al ser que ha gobernado tu vida, a ese que le dominaba el miedo, las pasiones, las dudas, ese que veía separación, que juzgaba, que quería cambiar a los demás, que no sabía lo que es el verdadero perdón, la verdadera paz, el verdadero amor, aquél que se engañaba y engañaba, que sufría y hacía sufrir, que temía y hacía temer, ese…, ese ser debe morir, para que nazca el nuevo ser y un nuevo mundo se pueda mostrar.

Los verdaderos nuevos ricos, son aquellos que han tomado las riendas de su vida, aquellos que se han liberado de sus propias cadenas, aquellos que no tienen apego a nada.
Lo que la vida les ofrece lo disfrutan, sea abundancia o escasez, sea amor o desamor, atraviesan cualquier obstáculo y siguen caminando, siguen disfrutando de lo que haya, abiertos a seguir aprendiendo, permitiendo que la corriente de la vida les lleve sin luchas, que les muestre el siguiente paso.
Actúan o deciden no actuar por Amor, son aquellos que perdieron el miedo en todos los distintos aspectos, aquellos que en medio del huracán permanecen en calma, porque ellos ya saben quienes son y esa riqueza nadie se la puede arrebatar, siempre les acompaña y eso les permite estar en cualquier parte.
Esos ricos no necesitan planear, la vida les va llevando donde se necesitan, ellos ya encontraron el tesoro, no necesitan nada para sí mismos, pueden permanecer en el tiempo o pueden desaparecer.
Ellos son la luz del mundo, cada paso que andan invitan a la humanidad a tomar conciencia, no necesitan decir palabras pues su presencia es su mejor tarjeta de presentación, su silencio invita a la introspección, sus palabras a la reflexión, sus acciones a la acción, su paz invita a la oración y su sonrisa despide y despierta Amor.

Bienvenidos al nuevo mundo, por vuestro propio bien, no os demores en reconocerlo, os evitareis mucho sufrimiento innecesario y contribuiréis a que la paz se restaure en la tierra.

Un Gran abrazo sin tiempo.