domingo, 9 de noviembre de 2014

La independencia Catalana y el muro de Berlín

 Hoy los catalanes salen a la calle a votar por su independencia de España. Paralelamente hoy celebran en Alemania, la caída del muro de Berlín.

Por una parte se celebra la separación y por otra, la reunificación.

Es normal que el pueblo Catalán, esté harto del gobierno de España, no solo son ellos los cabreados e indignados con tan catastrófico gobierno, en ese sentido comparten su malestar con el pueblo Español.

El pueblo Catalán realmente no es libre y se equivoca si piensa que si se separa de España, habrá ganado una batalla, es todo lo contrario. Durante muchos años los gobiernos de este pueblo se han encargado de crear la confrontación, la separación entre Cataluña y el resto, han usado las instituciones públicas con ese fin y aprovechan cualquier oportunidad solo con ese propósito. Han controlado la información y por lo tanto han manipulado a la ciudadanía, sembrando semillas de discordia y sentimientos confrontados contra  España. Años y años sembrando ahora se recogen los frutos, por lo tanto, repito el pueblo Catalán no es libre, pues a adoptado por propias ideas y conceptos que no són suyos propios, que le han ido diciendo una y otra vez incansablemente.

¿Cuántos son los Catalanes de procedencia original de los antiguos Catalanes? Hoy Cataluña ya no es lo que pudo ser en el pasado, hoy Cataluña es lo que es, gracias a todos los que han dado su vida allí, con su trabajo, con su presencia.

¿Cuántas generaciones de Españoles hay en Cataluña, cuantos Catalanes hay de origen Español?, ¿Cuál es la patria original de cada residente de esa comunidad?, ¿Acaso pedir la independencia en un gran número de casos, no es rechazar la propia patria?

En el plano social, se puede crear una nueva nación, pero eso no es más que una gran mentira, pues ya hace mucho tiempo, que no solo las sangres de Españoles y Catalanes están mezcladas, también las del resto del mundo, por lo tanto es ridículo que en los tiempos que vivimos, se sigan usando estas estrategias de separación.

Si Cataluña tiene un problema con el gobierno Español, que luche por resolverlo, que esa energía que pone en la independencia, la ponga en derrocar a este nefasto gobierno.

De todas las maneras, no solo el gobierno de España es un desastre, el propio gobierno Catalán, no se diferencia en mucho y es muy responsable de la situación de dicha comunidad, pero eso ha quedado oculto tras la cortina de humo de la independencia.

A lo largo de la historia, los nacionalismos han derramado demasiada sangre. Hoy nos creemos más civilizados, pero seguimos haciendo lo mismo, creando separación, poniendo barreras a quienes hasta hace nada eran tus propios hermanos.

¿Porqué no hacemos lo contrario, porqué no hacemos más grande esta nación, porqué no nos extendemos? ¿Porqué no nos unimos a Portugal y formamos una nueva nación, Iberia?, ¿porqué no nos unimos a Italia, con cuyos ciudadanos compartimos tantas cosas?, ¿porqué no nos unimos a Latino América y sanamos de una vez las heridas ocultas?, ¿porqué no seguimos progresando en esa unidad, hasta que la humanidad sea realmente una, hasta que seamos una sola nación y desaparezcan las fronteras, todo tipo de fronteras?

No me considero un Castellano-Leones, porque haya nacido en esta tierra, tampoco un ciudadano Español, porque dicha tierra pertenezca a España. Ese tipo de conceptos me parecen ridículos. Soy un ciudadano de universo, mi patria no es donde nací, es donde pertenezco, decir que soy Zamorano, Castellano-Leones, Español o cualquier otra cosa, es reducirme tanto que pierdo mi identidad, esas etiquetas, no merecen ni el más mínimo enfrentamiento solo sirven para poder comunicarnos.

Alemania hoy tiene tanto poder porque logró unir lo impensable en aquellos días, otra cosa es como utilice ese poder. Pero ese es otro asunto distinto.

Como seres individuales, no necesitamos una nacionalidad, ya la tenemos independientemente de que el mundo la reconozca o no. Por el simple hecho de nacer, ya somos ciudadanos del mundo y eso está por encima de cualquier nacionalidad geográfica.

Esa y no otra debería ser la nación que todos reclamásemos y dejarnos ya de juegos de niños.

El mundo nos muestra una cara terrible de sufrimiento, devastación e injusticias y estamos colaborando en ello cada vez que separamos. Catalanes y Españoles son hermanos, no hermanos universales que lo somos todos, hermanos de sangre, no se puede separar esa sangre. Si entre hermanos no somos capaces de encontrar los puntos de encuentro, como si no, no vamos a tener un mundo con tantas barbaridades.

La verdadera independencia, comienza en uno mismo, no se necesitan banderas ni patrias, ni instituciones, eso solo son herramientas para moverte por el mundo, que de momento son necesarias.

He vivido en Cataluña varios años y tengo un hijo que nació allí. No hay diferencia entre Españoles y Catalanes, quien quiera verla esa es su opción.


Hoy se celebra el día de la independencia de Cataluña y la reunificación Alemana con la caída del muro de Berlín. Si tuviera que celebrar algo, sin duda, marcharía a Alemania.

sábado, 25 de octubre de 2014

Los medios de comunicación

Vivimos en la era de la comunicación, bueno es lo que dicen, ¿pero es eso cierto?

Comunicarse no es solo estar ocupados hablando, leyendo, oyendo con la otra parte.

La verdadera comunicación, va mucho más allá de las palabras, es una comunión que enriquece a ambas partes. Para que realmente haya comunicación, se necesita saber escuchar, si no la comunicación se convierte en un gallinero, en un dogma, en una programación, en una herramienta de conflicto.

Si en el mundo que vivimos se llevara a juicio a los medios de comunicación, estos tendrían cadena perpetua. Si se hiciese un estudio con la repercusión que tienen las noticias en el ser humano, repetidas una y otra vez día tras día, mes tras mes año tras año, se podría acusar a los medios de comunicación de genocidio, de colaboradores de la imbecilidad humana.

Si desglosamos las noticias, los mensajes, los programas, los anuncios en una palabra, veremos que se repiten y se repiten insaciablemente los mensajes: Muerte, Miedo, Corrupción, Enfermedad, Banalidad, Impotencia, Guerras, Violencia, Injusticia, Horror, Desastres, Compra…

Si pudiésemos coger una vida media y decir cuánto tiempo hemos dedicado a oír tanta bazofia, podríamos sorprendernos, dándonos cuenta que son años de nuestra vida los que nos hemos pasado escuchando banalidades y noticias escabrosas.

La humanidad realmente está enferma y en estado psiquiátrico, es adicta al sufrimiento, a la confrontación a la desinformación, al miedo.

Los medios de comunicación solo son un reflejo de la imbecilidad humana.

Es vergonzoso que las noticias de primera página en los periódicos y telediarios, sean noticia, el mundo está lleno de noticias maravillosas, de noticias que ennoblecen al ser humano, de acciones dignas de ejemplo, de maravillas desconocidas, de personajes cuyo ejemplo es una guía y sin embargo todo eso no es noticia.

Es paradójico que los medios de comunicación hagan todo lo contrario de lo que deberían hacer y sirvan al Dios de la confrontación, del miedo y de la desinformación.

Ellos no podrían verter tanto veneno, si quienes les escuchan dejaran de hacerlo.

Los medios de comunicación pueden ser una gran oportunidad para que el ser humano salga del estado de letargo y empiece a tomar sus propias decisiones. 

Empezar a reconocer la propia adicción, el miedo a la soledad, ver a donde te lleva el dejarse arrastrar y tomar conciencia de las repercusiones que tienen sus actos en su propia vida y en la de los demás, es el primer paso.

¿Qué pasaría si todos esos años perdidos en escuchar mensajes que no paran de venderte cualquier cosa, mensajes de miedo, de dolor, de sufrimiento, muerte, violencia, injusticia, corrupción etc.,  los dedicásemos a cultivar todo lo contrario, ¿Cuáles serían los resultados?.

La vida es tan corta que no puede ser más que una enfermedad el dedicar tanto tiempo a algo que no solo no aporta nada positivo a tu vida y al mundo entero, sino que además es una droga que continuamente te repite: Compra, compra, miedo, miedo… Es un mensaje tan repetitivo, que queda grabado en nuestro subconsciente y guía las acciones de nuestra vida. 

Tenemos las casas atiborradas de cosas y todavía queremos tener más. Es tan ridículo tanto comercio, son tantas las cosas innecesarias.

Es tan grande el sufrimiento en el mundo como la inconsciencia del ser humano, de hecho el primero viene de la segunda.

Cada acto de nuestras vidas nos puede volver más conscientes. Si siento que las noticias no me aportan nada, puedo dejar de escucharlas, puedo decidir usar ese tiempo para algo que me aporte algo positivo, puedo ejercer mi voluntad y darle al botón de OFF del TV, puedo usar mi vida en vivir mi propia vida y no la de las películas, los telediarios, las telenovelas o las de cualquier otro, puedo arriesgarme a equivocarme, puedo ser yo mismo.

Toda experiencia, todo evento es una oportunidad de crecimiento y los medios de comunicación, nos ofrecen una gran oportunidad de sacar lo mejor de nosotros, de no depender de nada externo, de conocernos mejor cada instante, de no permitir que otros decidan por mí, de darnos cuenta como el miedo gobierna nuestras vidas y decidamos no hacerle caso.

En ese sentido los medios de comunicación, pueden ser nuestros mejores maestros, pues pueden sacar lo mejor de nosotros, el coraje de vivir, de reconocernos tal como somos, de aceptarnos y de atrevernos a mostrarnos tal y como sentimos.

Alguna vez leí en un libro que en este mundo todo funciona al revés y con respecto a los medios de comunicación, para mí es muy evidente que son medios de incomunicación.

Los efectos son evidentes cuando cada vez en más difícil que nos entendamos entre nosotros mismos.

Si siembras conflicto, miedo, terror, injusticias y banalidades, ¿Cuál puede ser el fruto?

No estoy hablando ahora de los medios de comunicación, estoy hablando del ser humano.

En cada uno de nosotros está la posibilidad de vivir la vida propia, quien reniegue de su propia vida, perderá esta gran oportunidad y la cederá, con lo cual será una marioneta y otros moverán sus hilos, le dirán lo que tiene que comer, lo que tiene que leer, lo que tiene que hacer y aunque no lo quiera reconocer en el fondo siempre sentirá un vació, no haber vivido su propia vida, haberla vendido.

Nunca es tarde para recuperar la propia vida, de hecho es un acto de voluntad, una confesión consigo mismo, una toma de conciencia, un Si definitivo a uno mismo.

Cuando se hace ese gesto, se abre la puerta a la verdadera comunicación que siempre empieza por uno mismo y luego se extiende a los demás.


Feliz viaje.

sábado, 27 de septiembre de 2014

La ofensa

La ofensa
En general, el ser humano se siente ofendido cuando le insultas, cuando te burlas de sus defectos o carencias, cuando le menosprecias, cuando te ríes de sus creencias, cuando se siente engañado, cuando no se siente valorado etc.

¿Pero tiene algún sentido sentirse ofendido?.

Cuando alguien se ofende, por el motivo que sea, es que no se conoce, todavía sigue durmiendo y permite que las circunstancias externas gobiernen su vida.

Si eres religioso y alguien blasfema, ¿porqué sentirte ofendido cuando a quién va dirigida esa ofensa, no se inmuta y sigue amando a quien pretende ofenderle?

Si te insultan y te dicen que no vales para nada, que eres estúpid@, imbécil, que te vayas a la mierda o cualquier insulto que te atrape y haga que te hierva la sangre, ¿ porqué reaccionas ante ello, que más da lo que el otro crea o exprese?, ¿porqué el ser humano en general es incapaz de dejar que el otro se exprese tal y como lo sienta en ese instante, sin sentirse atacado y en vez de reaccionar, mirarse a sí mismo para descubrir que ha podido hacer o decir para causar dicha reacción.?

Si el otro tiene razón, ¿Porqué inmutarse?, Si es cierto y no me gusta, tengo la oportunidad de cambiarlo, por lo tanto en vez de sentirme atacado, debería sentirme agradecido, pues me está mostrando un conflicto interno que permanece sin resolver.

Y si no es cierto, ¿porqué permito que todo ese malestar que siento, me queme por dentro y saqué lo peor de mí, devolviéndole todo ese veneno que surge en ese instante.

¿A quien beneficia dicha reacción?, ¿porqué es la humanidad tan injusta cuando descarga lo peor que tiene contra el que tiene delante, rabia, odio, violencia?

Nadie quiere eso, pero casi todos lo ofrecen continuamente, justificándose que eso es lo que le dan.

Dos no pelean si uno no quiere.

Vivimos en un mundo en que continuamente se nos ofrece la oportunidad de poder parar esa reacción, de mirar a través de lo que se nos presenta y de poder devolver algo distinto, comprensión, cariño, amor.

Parece que la humanidad siempre espera que sea el otro quién dé el primer paso, para contestarle desde ese mismo lugar, pero esa no es la lección que la vida trata de enseñarnos, una y otra vez, hasta que la aprendamos, el primer paso siempre lo tenemos que dar nosotros.

Hay algo que puede ayudarnos a “cambiar el chip”, es ver cómo nos gustaría que cuando nosotros somos los que hemos caído y estamos agrediendo al otro con todo el veneno que llevamos dentro, ver la reacción que nos gustaría recibir y seguro que eso es, que no nos respondan con gritos, con violencia, que no nos sintamos atacados, que nos sintamos escuchados, comprendidos, queridos.

Eso que queremos para nosotros, es lo que tenemos que dar, cuando peor se ponen las cosas.

A fin de cuentas, quien se ofende se hace daño a sí mismo y en él, está la oportunidad de cambiarlo.

Todo se está volviendo evidente, para quien quiera verlo. Todo conflicto es una oportunidad de crecimiento, de soltar viejas cargas, en definitiva de ser más libre y vivir en paz.


Feliz viaje.

viernes, 29 de agosto de 2014

Tú Elijes

Yo escucho tus lamentos,
un minuto solamente,
no quiero que te regodees
en tu propio sufrimiento.

Sigo viendo tu sonrisa,
aunque muerdan tus palabras,
sigo sintiendo tu fuerza,
aun cuando estés tan extenuada.



Deja de contar batallas,
y cántame una poesía
deja de ensuciar el mundo con quejas
y llénalo con colores y alegría.

Puedes inventar un cuento,
puedes escribir poesía,
puedes sonreír al tormento,
puedes crear armonía.

Sigo creyendo en ti,
aunque estés sin esperanza,
sé que puedes resurgir
y recuperar la confianza.

Eres demasiado grande,
para vivir amargada,
eres demasiado valiosa,
para seguir encerrada.

Salir de prisión es fácil,
cuando la puerta está abierta,
ponte a prueba y comprueba,
que ya eres libre ahora.

Decide ser feliz en este momento,
decide escribir un cuento,
decide dejar las armas,
decide dejar atrás el lamento.

Hoy puede ser tu gran día,
el día en que renaciste,
el día en que decidiste,
ser feliz contigo mismo.

Libérate de apegos,
deja atrás todo miedo.
la vida te lleva en volandas,
confía y serás quien manda.

Regálale  al mundo cada día,
una sincera sonrisa
y deja que la vida fluya
y atraviesa la tormenta.

Tu obra de arte es tu vida,
ten cuidado con lo que dejas,
puedes sembrar alegría,

escribir un cuento o una poesía.

Gracias Peret

Ayer vi un homenaje a Peret, “el Rey de la rumba Catalana”. Yo de Joven bailaba sus canciones, apenas sabía de su vida.

Me encantó ver tantas similitudes y coincidencias. El nació en Mataró y allí tenía una finca y yo he estado varios años viviendo en esa población.

Yo también soy un artista en mi vida, aunque sea yo mismo el único que lo sabe. También como a él, me empujaron a pintar y he pintado algunos cuadros que solo entiendo yo mismo.

Al igual que él, dejé todo por la espiritualidad, me entregué de lleno y luego también dejé esa forma de lado y continúe por mi cuenta, sin dogmas, sin credos, con mi propia experiencia.

El Rey de la rumba hizo su trabajo y nos dejó un bonito recuerdo, un gran ejemplo. “Alegría de vivir”.

Hoy podemos demostrarle que entendimos su mensaje, que podemos extenderlo, que podemos demostrarlo.

Yo sé que la muerte no existe y si algo se merece dicho personaje, es una Gran fiesta de agradecimiento.


De todo corazón: Gracias Peret

viernes, 15 de agosto de 2014

El día en que yo me vaya

El día en que yo me vaya,
que nadie llore mi ausencia,
que se celebre una fiesta,
que dure cinco o seis días.

Que se reciten poemas,
que se escuche buena música,
que se baile y que se cante,
con alegría en las venas.



El día en que yo me vaya,
mira al cielo por la noche,
me verás titilar
y sabrás que cambié de traje.

Si llegas a echarme de menos,
puedes ocupar mi sitio,
puedes soltar tus apegos,
e ir de donde yo me he ido.

El día que yo me vaya,
será un día tranquilo,
la faena estará hecha
y el deber será cumplido.

No pasará mucho tiempo,
en que volvamos a vernos
y disfrutemos juntos,
nuevos acontecimientos.

El día que yo me vaya,
no me traigas flores muertas,
pues no quiero por compañía,
ni a la muerte, ni a la agonía.

Traime tus mejores versos,
traime tu Amor y Alegría,
traime los mejores recuerdos,
que brillen como luz de día.

El día en que yo me vaya,
me adelanto a tu partida,
para dejar lista tu casa,
Cuando te toque alcanzarme.

Alegráte si eso pasa,
entonces podré volar,
abré vencido a la muerte

y si lo crees, me podrás oir cantar.

Loa ladrones de tus besos

A la orillita del  Duero,
me arrebataron el Alma,
me dejaron medio muerto,
a la sombra de un olivo.

Los ladrones de tus besos,
turbaron mis cinco sentidos,
me arrastraron muy adentro,
hasta quedar perdido.


En el suelo panza arriba,
veía volar golondrinas
y el murmullo del río,
me cantaba al oído:

Levántate, sal del sueño
y canta por bulerías,
No permitas que unos besos,
puedan arrebatarte la vida.

Recupera lo que es tuyo,
nadie si no tú, eres su dueño,
Ilumina todo lo que toques,
baila hasta perder el sentido.

A la orilla del rio Duero,
hoy me siento agradecido,
pues nada puede perderme,
si sigo siempre conmigo.


Ahora sigo besando besos,
sigo acariciando caricias
y sigo cogiendo tu mano,
sin perderme en el camino.

Allí en la orilla del Duero,
me conocí a mí mismo
y dejaron de atraparme,
el imperio de los sentidos.

Y me levanté de nuevo,
para caminar erguido,
para disfrutar sin miedo,
que bien me tenía cogido.

Hoy cierro los ojos y miro
y me siento agradecido,
vuelo ligero, sin cargas
y vivo, vaya si vivo.

A la orillita del Duero,
los ladrones de tus besos,
primero me desvistieron
y luego… me devolvieron el sentido.

Cabalgando en un mosquíto

Cabalgando en un mosquito,
recorrí el mundo entero
y conocí una chica,
que viajaba en un perro.

El perro era de goma
y avanzaba en grandes saltos,
botaba y rebotaba
y en las alturas planeaba.


El mosquito con seis dedos,
caminaba por el viento
y se movía deprisa,
me llevaba bien contento.

La chica era preciosa,
sonrisa alegre y serena,
inquieta y aventurera
y sobre todo graciosa.

Nos trasladamos al polo,
a conocer  las ballenas,
a subirnos a sus lomos
y a bucear con ellas.

El mosquito surfeaba,
con un delfín de seis alas.
El perro chapoteaba
con una morsa rayada.

Y llegó el primer muchacho,
con muchas ganas de aventura
y para seguir viajando,
le buscamos una montura.

Apareció un elefante,
con alas en vez de orejas,
que tocaba con la trompa,
aquello que le pidieras.

Y nos fuimos a la selva,
para jugar con leones, con tigres y con panteras,
para nadar con cocodrilos

Y ver nacer a las hienas.

Y nació una nueva niña,
para hacernos compañía
y para llevarnos más lejos,
que eso es lo que ella quería.

Montaba en una hiena,
que era toda una algarabía.
Se propulsaba cantando
y madre como corría.

Y conocimos el mundo,
cada rincón escondido
y fuimos dejando amigos,
por cada sitio pasado.

Montañas y mares,
tierras desiertas,
ciudades llenas de gente,
nada quedó pendiente.

Y apareció un gran gusano,
con cara de actor de circo,
con botas de mil colores,
que nos invitó a subirnos.

Subimos con las monturas
y nos despedimos del mundo.
Ahora visitamos planetas,
saltamos de estrella a estrella.

Seguimos conociendo mundos,
seguimos haciendo amigos,
exploramos el universo
y seguimos, siempre unidos.

Palabras... solo palabras.

Y van llegando en torrente,
y las separo con cuchara.
En bote verde las saladas,
en bote rojo las picantes.

Cada una en su recipiente
Y sigo llenando botes, clasificando palabras
Y cuando para el torrente,
Me dedico a degustarlas.


Las unas muy excitantes,
Las otras muy placenteras,
Unas embelesan, otras adormecen, otras atóntecen,
Pero ninguna me llena.

Siempre falta algo,
Me quedo pensando que falta una especie,
Un algo que llena ese gran vació,
No tengo ni idea donde seguir buscando.

Y entonces el gato,
por poco lo mato,
jugando y jugando,

me vuelca los frascos.

Me envuelve el trabajo,
de años y años.
Palabras mezcladas por todos los sitios,
campan a sus anchas sin ningún motivo.

Llorando de rabia me quedo vacío
Y pruebo la mezcla y quedo sorprendido.
Un poco de cada, lo contiene todo.
Años separando y estaba perdido

El gato jugando me muestra el sentido.

Ahora hago mezclas de colores vivos,
Frases con contrastes bien desaboridos.
Dejo que se mezclen sin ningún sentido
Y que me sorprendan con sus desvaríos.

Palabras solo palabras,
Que se convierten en sueños
Y que si tienen Alma,
Dejan de ser palabras.

Tan solo quiero un Milagro

Tan solo quiero un Milagro

Te atreves a pedir mucho,
te atreves a pedir alto,
pides algo nuevo,
Pides tan solo un milagro.

La luz del Maestro te guía
y te dice que sueltes viejos fardos,
que te vacíes de todo,
que sobre todo, confíes.




Que te liberes del miedo,
que te sueltes y que fluyas,
que te libres de dudas,
y sobre todo, que sonrías.

Y sigues pidiendo un milagro,
entreteniendo fantasías,
atada a tu pasado,
perdida y a la deriva.

Y sigue pasando el tiempo
Y apenas nada ha cambiado
Y justificas tus males
Y no sales de tu mundo, no vaya a ser que este cambie.


Y sigues pidiendo un milagro…

Buenos días Amada

Buenos Días Amada.

Que tu luz en este día me sirva de guía.

Que tu Amor, sea mi fiel compañera.

Que el mundo entero hoy escuche tu canto.

Que veamos la luz en la oscuridad.

Que aprendamos de las caídas.

Que miremos a los ojos y nos reconozcamos.

Que el Amor fluya todo el día.

Que la poesía brote a cada instante.

Que todo lo percibido nos hable.

Que esta sea una Gran jornada y que cuando termine, recuerde que tú me guiaste.


Buenos días Amada, buenos días.

La Rana, el Gato y la Serpiente

Era una rana y un gato,
saltando de tiesto en tiesto.
competían por ganarse,
El Amor de una serpiente.

El jazmín se hinchaba fuerte
y expandía todo aroma,
presentía algo grande
algo muy inesperado.


El combate era a muerte,
Quién perdía se convertía en nada.
La batalla se presentaba dura,
la espera se hacía larga.

Comenzó saltando la rana,
brincando de rama en rama,
haciendo piruetas,
dignas de alta acrobacia.

El gato empezó maullando,
con un lamento profundo,
alto, claro.
Parecía un sonido de otro mundo.

La rana se entusiasmaba,
el maullido la animaba,
parecía conocer,
cada rama en que saltaba.

El gato la acompañaba
y empezó a cambiar el ritmo.
Maullaba por alegrías,

con ritmo y con energía.

La serpiente muy altiva,
aprendió a dejar un ojo quieto,
y el otro girando y saltando,
no perdía ni un minueto.

Termino en sinfonía,
llena de saltos mortales.
De los tiestos todas las flores caían,
lluvia colorida de fragancias miles.

Los dos oponentes se reverenciaron
y se dispusieron para lo que fuera,
o bien una linda esposa,
o bien una muerte certera.

La serpiente estaba anonadada,
el ojo derecho todavía saltaba y giraba.
Le costó más de cien minutos,
salir de ese trance y quedar serena.

Se encontró en un gran dilema,
si elegía una parte se quedaba sin otra.
Lo que allí había pasado la dejo boquiabierta,
Confundida e indecisa se metió en el silencio.

Se acordó de Salomón y decidió por las bravas,
o se casaba con las dos o las dos las mataba,
y esa propuesta les hizo a sus dos bellas damas,
que aceptaron encantadas y formaron una triada.

viernes, 8 de agosto de 2014

En el candil de tus ojos

En el candil de tus ojos niña,
me miro cada mañana.
Me gusta empezar el día
pleno, lleno de alegría.



Me zambullo en tu mirada,
me sumerjo muy adentro
y cuando salgo del agua,
me lanzo a una nueva jornada.

En el candil de tus ojos veo,
lo que se esconde en tu Alma
y por eso no hago caso,
a lo que me muestra tu cara.

Esa tristeza tan larga,
palabras siempre vacías,
esa rabia contenida,
esa desganada vida.

Si supieras mi pequeña
lo que albergas ahí a dentro.
Si yo pudiera mostrarte
eso que para mí es alimento.

Se acabarían tus penas,
olvidarías los lamentos
y tu rostro mostraría,
eso que llevas muy dentro.

Tengo paciencia infinita,
me aparto si lo deseas,
sigo mirando a tus ojos,
aunque tú ya no me veas.

Ni el tiempo ni la distancia,
apagan ya esa vela
y cuando llega la noche,
vuelvo a mirar hacia dentro.

Y en el candil de tus ojos niña,
me sumerjo al acostarme,
cierro los ojos y escucho:
Bienvenido a casa, bienvenido.